Pinturas Y Barnices

Se puede entender por «pintura» como un producto fluido que, aplicado sobre una superficie en capas relativamente delgadas, se transforma al cabo del tiempo en una película sólida que se adhiere a dicha superficie, de tal forma que recubre, protege y decora el elemento sobre el que se ha aplicado.

Existen diferentes tipos de pinturas, tales como barnicesesmalteslacascolorantes y selladores entre otros; cada uno con unas propiedades físicas y químicas que deben tenerse en cuenta a la hora de elegir el producto adecuado, ya sea por el tipo de superficie a aplicar, el carácter estético o las inclemencias a la que va a estar sometido.

Todas las pinturas se componen a su vez de una serie de subproductos:

Pigmentos: Son materiales en forma de polvo que al aportarse en el producto, le aportan color y opacidad.

Aglutinantes: Son los líquidos o sólidos encargados de retener los pigmentos una vez se ha formado la película.

Disolventes: Son sustancias encargadas de la disolución del aglutinante en caso de que este sea sólido; y fluidificarlo en caso de un aglutinante líquido.

Plastificante y Cargas.

Barniz es una disolución de una o más sustancias resinosas en un disolvente que se volatiliza o se deseca, al aire con facilidad, dando como resultado una capa o film. Existen barnices de origen natural, en general derivados de las resinas y aceites esenciales de plantas, y sintéticos de formulación moderna.

Se aplica a las pinturas, maderas y otras superficies, con objeto de preservarlas de la acción de la atmósfera, del polvo, etc., y para que adquieran lustre, así como para incrementar el oscurecimiento en el tono de los colores. Cuando se aplica a la madera, a diferencia de las ceras y aceites, el barniz crea una auténtica capa protectora e impermeable, salvaguardando la superficie de madera de los agentes externos y las pequeñas erosiones.